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1/16/2018

Pronunciamiento de la Secretaria General de la CGTP Nelva Reyes sobre el Aumento del Salario Minimo



El movimiento sindical, durante las décadas de 1930, 40 y 50, llevó a cabo importantes movilizaciones logrando conquistas como la licencia de maternidad, el Código de Trabajo de 1947, el cual establecía en el Capítulo XVI, del Artículo 195 al 200, el Salario Mínimo.

El salario mínimo se establece para que los empleadores no pagaran menos de lo indicado en este, y que el trabajador o trabajadora tuviese lo requerido para mantenerse él y su familia.

Las primeras tasas de salario mínimo fueron fijadas en 1959, precedidas de la Marcha del Hambre y Desesperación que vino de la Ciudad de Colón a Panamá, donde es loable destacar la participación de uno de sus dirigentes, como lo fue Andrés Galván.

Desde 1959 a la fecha, han debido darse negociaciones que permitieran 29 ajustes al salario mínimo; sin embargo, solo se ha dado ajuste en 15 ocasiones, esto ha generado que el costo de vida paulatinamente ha seguido aumentando y el ajuste no se ha dado de manera paralela, teniendo un desfase de 14 salarios mínimos que no se realizaron, deuda que se tiene con las y los trabajadores panameños.

Se había dividido el país en tres zonas, luego, en el 2011, se establecieron dos regiones salariales, con 104 actividades económicas, basadas en el tamaño de la empresa y profesiones y/o oficios. Panamá tiene 32 salarios mínimos.

Hoy, luego del establecimiento del salario mínimo en diciembre de 2017, se mantienen las dos regiones y 93 actividades económicas. Desde luego, que el ajuste, si es que podemos hablar de ajuste al salario, este no satisface las necesidades elementales de las familias del trabajador y de la trabajadora. Solo por mencionar el salario en algunas de las actividades económicas con una jornada de 48 horas laborables tenemos que: en la actividad Agricultura, ganadería, caza, silvicultura, acuicultura, pesca el aumento en ambas zonas (1-2) fue B/. 0.07, quedando un salario de B/. 317.35 en la pequeña empresa; en la gran empresa el aumento fue de B/. 0.11, estableciéndose un salario mensual de B/. 389.88 en ambas zonas. En la Industria Manufacturera lo concerniente a reparación, mantenimiento de maquinaria y equipo de refrigeración hubo un ajuste de B/. 0.17, con un salario mensual de B/. 593.67 en la zona 1 y en la zona 2 el ajuste fue de B/. 0.14, con un salario mensual de 480.70; en el comercio al por menor el ajuste en la gran empresa es de B/. 0.17 y en la pequeña empresa de B/. 0.09, el de la pequeña empresa quedaría con un salario mensual de B/. 458.63 en la zona 1 y B/. 382.55 en la zona 2; en la gran empresa tuvo un ajuste de B/. 0.17, quedando un salario mensual de B/. 564.88 en la zona 1 y en la zona 2 el ajuste fue de B/. 0.14, quedando un sueldo mensual de B/. 462.98. En cuanto a las actividades profesionales periodistas de radio, periódicos y televisión el ajuste es de B/. 0.19 y el sueldo mensual es de B/. 649.50. Como podemos observar, fue un ajuste irrespetuoso para las y los trabajadores, la división de zonas es discriminatoria, las necesidades y el costo de los artículos son iguales en la zona uno y en la zona dos. El salario real está impactado por la tasa de inflación.

Un verdadero ajuste al salario se logrará en la medida en que las y los trabajadores se movilicen para exigir un salario justo y tener una vida digna. Los educadores hemos dado el mejor ejemplo para lograr ajustes cónsonos con nuestra profesión y desde luego paliar el costo de vida.

En Panamá, en el 2014, hubo una tributación de B/. 8,822 millones de Balboas de los cuales las trabajadoras y trabajadores pagaron la suma de B/. 7328 millones, o sea, el (83.1 %), mientras que en el sector empresarial solo pagaron B/. 1,495 millones, lo que representa el 16.9 %. Las y los trabajadores tributamos al fisco cinco veces más que el sector empresarial.

Hemos tenido más de una década de crecimiento y de grandes ganancias para los empresarios; sin embargo, estas ganancias no han permeado a la sociedad panameña. Seguimos siendo uno de los países de la peor distribución de la riqueza. Se requiere establecer un tope a las ganancias de los empresarios; así como un aumento general de salarios, incluyendo los pensionado y jubilados, establecer un sistema de regulación de precios que ponga coto a la especulación y al aumento paulatino del costo de vida.

NOTA: Reproducción de artículo escrito por la Secretaria General de la CGTP, Profesora Nelva Reyes Barahona y publicado en la sección de Opinión de La Estrella de Panamá. Ilustración Peña Morán / La Estrella de Panamá

1/09/2018

A 54 Años de la Heroíca Gesta del 9 de Enero de 1964. Luchamos contra la Intervención y la Corrupción



La Central General Autónoma de Trabajadores de Panamá, celebra hoy el aniversario número 54 de la heroica gesta del 9 de enero de 1964, y reconoce la lucha permanente del pueblo panameño por la soberanía nacional.

La tarde del 9 de enero de 1964, los estudiantes del Instituto Nacional, cargaron con la responsabilidad de reivindicar para Panamá y para los panameños el derecho a izar el lábaro patrio en los edificios civiles en donde se izara la bandera estadounidense.

La mañana de ese jueves los estudiantes zoneitas de la escuela superior de Balboa izaron la bandera norteamericana, negándose a izar la bandera panameña, hecho que despertó en la comunidad estudiantil del Instituto Nacional un profundo descontento y una gran molestia, que impulsaría a los  estudiantes panameños a trasladarse a la zona de la escuela de Balboa para exigir se cumpliese con el acuerdo que obligaba a izar ambas banderas en los edificios civiles de la zona del canal.

La bandera panameña es mancillada, en medio de los desmanes de los estudiantes y ciudadanos norteamericanos residentes en la zona del canal, que se habían hecho presentes en el lugar para impedir que los estudiantes panameños izaran la bandera nacional en la escuela superior de Balboa, este acto en contra de los estudiantes enardeció a los panameños y desencadeno los enfrentamientos entre el pueblo panameño y los soldados norteamericanos, dejando a 22 panameños muertos y a cientos de heridos.

Son los hechos acontecidos el 9 de enero de 1964, el parte aguas en las relaciones bilaterales entre Panamá y los Estados Unidos, que permitiría restablecer las negociaciones diplomáticas que culminarían con la firma de los tratados Torrijos-Carter en 1977, que garantizaban la salida de las tropas norteamericanas del país y la reversión del Canal de Panamá a manos panameñas.

Hoy la lucha del pueblo panameño, continua siendo contra la intervención de los Estados Unidos en la política panameña, mediante presiones como las que vivió La Estrella de Panamá, la decana del periodismo panameño, que durante 17 meses estuvo incluida en la Lista Clinton, afectando fuertemente su capacidad operativa. Esta es la forma en la que Estados Unidos continua interviniendo en la vida publica de naciones independientes y soberanas, la presión del pueblo panameño y de los organismos internacionales de defensa de la libertad de expresión, hicieron que el gobierno norteamericano atendiese este tema en octubre del 2017, restituyendo las libertades al medio.

El pueblo Panameño, soberano e independiente, lucha hoy abiertamente por la defensa de sus derechos y en contra de la corrupción e impunidad, propiciada por modelos económicos, mezquinos e injustos que fomentan la inequidad y la pobreza. Los mártires del 9 de enero no solo nos enseñaron el camino de la soberanía nacional,  nos enseñaron que el pueblo debe luchar por lo que considera justo y por  cada uno de los derechos que le asisten.

El pueblo que olvida su historia y deja de honrar a quienes dejaron en el camino, la vida y años de lucha, condena su destino y hace de su presente y su futuro un lugar vacío y carente de identidad nacional.

Gracias a la lucha de los estudiantes, obreros y trabajadores que salieron a defender la soberanía nacional aquellos días de enero de 1964, hoy podemos decir con orgullo de ser panameños...

¡UN SOLO TERRITORIO, UNA SOLA BANDERA!

¡ALTO A LA CORRUPCIÓN Y LA IMPUNIDAD!

1/05/2018

¡Basta ya de violencia hacia la mujer! una Nota de Nuestra Secretaria General Nelva Reyes Barahona en Torno a la Violencia de Genero


En América Latina, más de 1500 mujeres fueron víctimas de femicidio en el año 2017. Estos datos pueden duplicarse en la medida en que en algunos países no se habla de femicidio sino de ‘crímenes pasionales'.

Panamá no escapa de este flagelo que recorre los cimientos de nuestra América. Hasta el 25 de noviembre, Día Internacional de la No Violencia contra la Mujer, se habían dado 13 femicidios y 14 tentativas de femicidios.

En la segunda y tercera semana de diciembre se dieron tres femicidios de la manera más atroz. La lista inició con el caso de la joven Nayrobis, quien fue asesinada a golpes y al final el agresor le propinó un balazo. Al leer la noticia, vino a mi mente la razón por la cual se estableció el 25 de noviembre como Día de la No Violencia contra la Mujer. El 25 de noviembre de 1960 fueron matadas a batazos las hermanas Mirabal en República Dominicana (recordamos que se vivía una dictadura militar liderizada por Rafael Leonidas Trujillo). Guardando las proporciones y al imaginarnos lo que una persona siente al ser golpeada prácticamente hasta perder la conciencia, nos llena de indignación y también de impotencia, pues la lucha que hemos realizado no nos ha permitido impedir que estos hechos se dieran.

Es que producto del machismo, como han señalado diversos autores, la mujer es vista como una persona que no tiene los mismos derechos que el hombre; porque se piensa que no tiene la misma capacidad intelectual ni física, por lo tanto el hombre debe mantener el control y tener una vigilancia permanente sobre lo que él llega a considerar como su propiedad.

Aquellos que desde altas posiciones descalifican las capacidades de las mujeres, sea en posiciones administrativas o de dirigencias, no hacen más que transmitir el rol machista que tratan de disimular. Las borracheras, el ser mujeriego, el adulterio, la irresponsabilidad, la dominación y el uso de cualquier tipo de violencia de género, sea esta verbal, física, patrimonial, psicológica, entre otras, cuyo objetivo es mantener un control emocional o de jerarquía sobre la mujer.

Seguido al asesinato de Nayrobis, se da el femicidio de la niña Cristiany, en la comunidad de La Doradilla en La Chorrera, se asesina a una niña de a penas seis años de una manera sanguinaria. Esto no se puede permitir en una sociedad que aspira a vivir en democracia, y donde se respeten los derechos humanos. Miguel de Cervantes Saavedra no nos legó ningún término ni adjetivo con el que pudiéramos calificar tal atrocidad. No hay ninguna explicación que tenga validez para que toda la sociedad exija justicia y un no rotundo a la impunidad.

A la fecha de este artículo, el último femicidio de esta cadena lamentable es el de Eneida Rodríguez, quien deja en la orfandad cinco hijos. Ella se dedicaba a confeccionar sombreros, tenía su esposo, con a penas 42 años, era asediada por un vecino que ya la había golpeado, pero no habían puesto la denuncia. Ante todos estos femicidios que se han dado se requiere como lo hemos manifestado lo siguiente:

1. Que se utilice el 50 % de lo que gasta el Gobierno en campañas publicitarios de sus obras, y ese dinero sea utilizado en campañas permanentes de prevención a la violencia contra la mujer y dando a conocer la Ley 82 del 24 de octubre de 2013, donde se tipifica el femicidio como un delito.

2. Controlar los permisos de cantinas y centros de expendios de bebidas alcohólicas, así como campañas preventivas de lo que significa el consumo de las mismas, sobre la vida de otras personas.

3. Crear un impuesto exclusivo a las licoreras que sea destinado a la atención de las víctimas y a terapias para los agresores.

4. Educación Integral en sexualidad.

5. Control de lo que se transmite a través de los medios de comunicación social. Todo esto debe ser un tema de prioridad nacional, si deseamos tener una sociedad distinta y con ciudadanos con mejores capacidades para relacionarse entre sí.

NOTA: Reproducción de artículo escrito por la Secretaria General de la CGTP, Profesora Nelva Reyes Barahona y publicado en la sección de Opinión de La Estrella de Panamá. Ilustración Peña Moran / La Estrella de Panamá